He leído hoy la carta abierta que el presidente de España dirige a los maestros. Soy padre de un alumno de Primaria. En los tres últimos años, he asistido a generales muestra de indiferencia por la suerte de la Educación Pública salvo ocasionales manifestaciones aisladas. Salvo contadas y honrosas muestras individuales de profesión. Nada más honestamente.
Es una muestra brillante de redacción política. Un ¿ A qué huelen las nubes? sin promesas materiales. No encuentro referencia alguna al compromiso profesional de los profesores en la construcción de personas. No hay referencia alguna a su aumento de autoridad, a sus medios para elogiar o reprender. No hay, por desgracia, mención alguna a la confesionalidad encubierta de la enseñanza, a la laicidad defraudada, al engaño que supone mantener la ficción de Comunidad Escolar cuando todo está fragmentado y los padres tienen una escasa influencia en las decisiones.
Me ha venido a la cabeza aquello del gobierno que lucha contra los poderosos y acordado, de inmediato, del decreto que bajó los tipos de tributación de los valores inmobiliario del 45 por ciento al 12. Me he acordado de la efectividad de la reforma fiscal efectiva que sufrimos desde que se elimino los impuestos sobre el Patrimonio. ¡Total, eran cuatro perras!. Luego he leído a Gil Calvo en el mismo periódico meditando sobre quienes serán realmente solidarios en esta crisis. Para muestra vale el botón de la pensión célebre y las jubilaciones escondidas que se contabilizan en los balances de las grandes corporaciones.
Ya digo. Me ha venido a la cabeza todo eso. ¿ Por que no me siento más tranquilo cuando se habla de Enseñanza Pública?.
Es una muestra brillante de redacción política. Un ¿ A qué huelen las nubes? sin promesas materiales. No encuentro referencia alguna al compromiso profesional de los profesores en la construcción de personas. No hay referencia alguna a su aumento de autoridad, a sus medios para elogiar o reprender. No hay, por desgracia, mención alguna a la confesionalidad encubierta de la enseñanza, a la laicidad defraudada, al engaño que supone mantener la ficción de Comunidad Escolar cuando todo está fragmentado y los padres tienen una escasa influencia en las decisiones.
Me ha venido a la cabeza aquello del gobierno que lucha contra los poderosos y acordado, de inmediato, del decreto que bajó los tipos de tributación de los valores inmobiliario del 45 por ciento al 12. Me he acordado de la efectividad de la reforma fiscal efectiva que sufrimos desde que se elimino los impuestos sobre el Patrimonio. ¡Total, eran cuatro perras!. Luego he leído a Gil Calvo en el mismo periódico meditando sobre quienes serán realmente solidarios en esta crisis. Para muestra vale el botón de la pensión célebre y las jubilaciones escondidas que se contabilizan en los balances de las grandes corporaciones.
Ya digo. Me ha venido a la cabeza todo eso. ¿ Por que no me siento más tranquilo cuando se habla de Enseñanza Pública?.
2 comentarios:
Hola, muy interesante el post, saludos desde Chile!
Saludos, muy interesante el articulo, espero que sigas actualizandolo!
Publicar un comentario en la entrada